lunes, 5 de noviembre de 2007

LA RAZA Y EL RACISMO

CUSCO –TERTULIAS-2007
La raza y el racismo

Ensayo de Mario Enrique de la Riva y de Málaga
Cusco Perú.
Es difícil reflexionar acerca de algo cuyo fundamento “la raza humana” simplemente no existe como categoría aplicable al ser humano, pero así son las cosas y los asuntos humanos, especialmente cuando se trata de algunos seres humanos que se empeñan en hacer existir el concepto y más aún usarlo con algún fin bastante cercano al asunto de poder y a su acompañante cercano lo crematístico.
El poder de unos pocos y unas pocas siempre se ha abatido sobre porciones de población que son débiles o que pueden debilitarse, de manera que cualquier argumento, económico, político, religioso, biológico o geográfico ha sido usado para ese fin de forma más o menos organizada. Argumentar que un grupo de seres humanos son inferiores siempre ha tenido como objetivo el lograr justificar o explicar cualquier abuso o acción violenta en contra del grupo humano seleccionado como blanco del ataque. El caso del racismo viene la disponibilidad de un recurso visual que permite identificar diferencias faciales para clasificar superficialmente a los seres humanos a lo que se puede agregar el tono de la voz o con algunos símbolos exteriores no verbales que sean posibles de etiquetar y luego extender como efecto cascada y permitir la separación y luego accionar contra quienes sean así identificados o identificadas.
Lo pérfido de este instrumento de discriminación es que puede incluso trascender lo económico o político e instalarse en el subconsciente para ser usado, por su afectado o afectada, como arma de ataque verbal en situaciones que no tengan, conscientemente, nada de racismo involucrado. Este último caso es especialmente directo y claro en el Perú nuestro de cada día donde es posible encontrar insultos racistas entre personas que tienen el mismo tono de piel o configuración facial o cultural.
Para el caso peruano dos claves dejo, para buscar mas respuestas, mas interrogantes no planteadas aún las que sea y las que nuestro temor o falta de el permitan dilucidar, permitan de-construir, ojalá
El miedo al otro, el miedo a la distinta.

En sus inicios el racismo pudo estar explicado por un Instinto básico de conservación propio de la tribu o de la pandilla, justificándose toda agresión y permitiendo la unión entre los que sensorialmente se identificaban como iguales. La igualdad si, esa condición tan inasible que a veces da ganas de no considerar ni invocar, SEUO.

¿Cómo se comienza a ser de las otras? ¿Cómo se comienza a ser de los distintos?

Por dinero, por poder y por ascenso social ascendiendo, ascendiendo, ¿será ascenso?